Plasticidad neuronal

Plasticidad neuronal


La plasticidad neuronal o neuroplasticidad es la capacidad que tiene nuestro cerebro (sistema nervioso central) para crear circuitos neuronales, que literalmente pueden cambiar según nuestras experiencias o necesidades.

Expliquemos esto de un modo que todos podamos entender, ya que para referirse a este término en más de una ocasión incluso podemos oír que “nuestro cerebro es plástico”, y esta es una definición que puede llegar a confundir un poco. Decir que nuestro cerebro es plástico es lo mismo que decir que nuestro cerebro tiene capacidad de adaptarse, de cambiar y de recordar ciertas conductas que puede reutilizar. Cuando decimos que el cerebro puede cambiar, nos referimos a que lo hace literalmente. Con cada cosa que aprendemos, con cada experiencia que vivimos, con cada sensación que experimentamos, se crean o conectan ciertas redes neuronales que son caminos que recorren ciertos impulsos eléctricos según sea la situación.

Si aprendemos o experimentamos algo nuevo, se crean nuevas conexiones entre neuronas, esta nueva red neuronal permanece durante un tiempo, y crea una “huella” que nos permitirá recordar esta experiencia. Si revivimos este recuerdo de una forma frecuente, la conexión neuronal que equivale a ese recuerdo, se refuerza cada vez más, y por el contrario, si este recuerdo o experiencia no es utilizado, perderá fuerza y puede acabar por perderse o ser sustituido.

En el caso de que un recuerdo o una conducta esté muy reforzado, a nuestro cerebro no le costará mucho trabajo acceder a él, ya que podríamos decir que el camino hasta llegar a esta parte del cerebro en concreto es recordado y recorrido rápidamente. Por este motivo, si una persona tiene una reacción “aprendida” ante una situación o sensación, cada vez reaccionará más rápido. Pero esto se puede cambiar, ya que al igual que nuestro cerebro ha aprendido dicho camino, también puede reaprender otro camino alternativo y crear otra reacción ante la misma situación. Esto puede ser bueno o malo según lo que le “enseñemos” a nuestro cerebro.

Esto es la plasticidad neuronal, la capacidad de cambiar conductas y reacciones en diferentes ámbitos. Pero no sólo estamos hablando de un pequeño cambio como puede ser cambiar una simple rutina. Bien aprendida, la plasticidad neuronal es un arma muy poderosa que nos puede hacer aumentar la memoria, ganar habilidad mental, e incluso a pesar de que es mucho decir, bien gestionado puede ayudarnos a salir de una depresión proponiéndoselo y actuando en consecuencia. No es tan sencillo como pensarlo y hacerlo, para conseguir un gran cambio se necesita mucha paciencia, perseverancia, y ser muy consciente del plan a seguir y los objetivos marcados, objetivos que por otro lado deben ser realistas y lógicos.

De hecho queramos o no, nuestro cerebro crea constantemente nuevas conexiones neuronales, y afianza cada vez más estos caminos que siguen los impulsos eléctricos. Es por este motivo por el que tenemos una personalidad propia y única, es por esto porque nos comportamos como nos comportamos y somos como somos. Inconscientemente nuestro cerebro trabaja incansable para crear nuestra personalidad, algo que puede no ser positivo en ciertos casos, ya que si tenemos una personalidad negativa, si tendemos a ser pesimistas, si somos propensos a sentirnos deprimidos, en realidad hemos sido nosotros solos los que nos hemos convertido en lo que somos, nos guste o no, por eso antes hemos dicho que la plasticidad es un arma muy poderosa, lo que no hemos dicho, pero lo hacemos ahora, es que puede ser un arma de doble filo.

No ser conscientes de lo que puede hacer, y de hecho hace nuestro cerebro, puede convertirnos en víctimas de esta capacidad tan asombrosa e importante que poseemos. Por otro lado, si somos conscientes de lo increíble que es saber usar esta capacidad, podemos aprovechar todo nuestro potencial y podemos llegar a hacer cosas de las que no imaginaríamos que somos capaces de hacer.

No debemos dejarnos influenciar por cosas como la edad, ya que no hay límite de edad para mejorar esta capacidad, ni por los pensamientos negativos, o terceras personas, no hay excusas válidas, sólo las mentiras que nos queramos contar. Todos somos capaces de hacer cosas increíbles, pero no todos estamos dispuestos a recorrer el camino que nos conduce a ello, ya que nadie dice que sea fácil.

Vamos a plantearlo de la siguiente manera: hay muchísimos seres humanos que a lo largo de la historia han hecho cosas asombrosas, personas de todas las edades que han realizado hazañas increíbles. Y nosotros hacemos la siguientes preguntas, ¿Qué hay de diferente en esas personas? ¿Qué tienen de especial? ¿Por qué pensamos que son casos únicos, o es por algo que simplemente no entendemos? Si quitamos esa parte que tienen capacidades especiales o poco comunes, nos quedamos con un grupo de personas que pueden ser como tú o como yo, y si además somos realistas, nos daremos cuenta de que, por ejemplo, no debemos aspirar a ser pilotos de fórmula 1 a los 60 años. Si lo pensamos bien y aprendemos a dominar nuestro cerebro, nos daremos cuenta de que cualquiera de nosotros podemos ser capaces de hacer cosas increíbles. Pero repetimos que debemos tener disciplina, paciencia, insistencia, etc. algo que la mayoría simplemente no quiere o no sabe hacer.

Si lo miramos con perspectiva, la plasticidad neuronal como idea no es algo que desconocíamos, simplemente ahora sabemos por qué ocurre y sabemos como utilizarlo.

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Plasticidad cerebral – YouTube.

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